La Zamba
La zamba es
un género musical bailable típico de la provincia de Salta, Argentina.
Fue propuesta como danza nacional de Argentina.
Las
primeras referencias sobre la zamba corresponden al primer cuarto del siglo
XIX. El músico y compositor chileno de la época José Zapiola Cortés escribió
en sus memorias: «Respecto a los bailes de chicoteo, recordamos que por
los años de 1812 y 1813 la zamba y el abuelito eran los más
populares; ambos eran peruanos (ortografía original)»
Posteriormente, en su entrada del 5 de septiembre de su Diario de mi
residencia en Chile en 1822, la inglesa Maria Graham escribió: «De
vuelta a Ñuñoa encontramos a nuestros amigos entretenidos en danzar.
Habían conseguido un par de músicos y bailaban minués y danzas
populares españolas, quizás las más graciosas del mundo. Las que me gustaron
fueron el cuando y la zamba, bailadas y cantadas con más
expresión y entusiasmo que lo que permiten las costumbres de la ciudad, pero
sin salir de los límites del decoro».
Coreografía
Esta
danza se puede dividir en dos tramos o sinopsis coreográficas, que son cada uno
lugar propio para los bailarines, mujer y hombre. Carlos Vega realizó
muchas recopilaciones de la zamacueca en varias de sus formas (cueca
cuyana, cueca norteña) en su libro publicado en 1953, la cual
establece como coreografía general de las variantes la siguiente
secuencia compuesta por los tres figuras o elementos coreográficos principales:
a)
Vuelta entera: los bailarines hacen un recorrido, que inician cada uno en su
lugar individual, para pasar por el del compañero; y esto se completa con el
retorno al lugar propio del inicio.
b)
Media vuelta: los bailarines pasan de su sector al otro (cambian de
posiciones); y así describen una semicircunferencia en su recorrido.
c)
Arresto: (o "Festejo") los movimientos de los bailarines se realizan
generalmente en el espacio central, con giros en ambos sentidos, donde el
hombre en general corona a la dama con los movimientos del pañuelo.
Dichos
elementos se conjugan en dos tramos de la partitura, que son indicados
líricamente por los intérpretes musicales: "primera" y
"segunda". La forma musical de las zambas (por lo menos de las
argentinas) es binaria precedida de una introducción. Comienza siempre con una
introducción de 8 o 9 compases que en muchos casos se avisa antes diciendo
"se va la primera" o "primerita" o algo por el estilo, el
noveno compás muchas veces es un agregado para dar el aviso "adentro"
que indica que se va a comenzar la danza. Le sigue el primer tema que consta de
12 compases los cuales están divididos en tres partes de 4 compases cada uno:
antecedente (4 c.)- consecuente no conclusivo en la armonía (4c.)(en muchos
casos o queda en dominante o resuelve en tónica que después se vuelve dominante
para ir a la variante del consecuente)- variante del consecuente (4c.) que esta
vez si conclusivo (tónica). luego se pasa al segundo tema o estribillo el cual
tiene la misma forma que el primer tema. luego se repite la misma forma desde
la introducción pero antes aclarando que "se va la segunda".
La
coreografía, después de la introducción, sigue este ordenamiento:
Arrestos:
(16 pasos), con pañuelo, en el centro, ídem 2. Describen cada arresto y la
salida en una serie de cuatro pasos.
Primer
arresto: hacia la izquierda. Salen con el pie izquierdo. Unen casi sus pañuelo
extendidos casi a la altura del rostro de la dama, tomándolo con ambas manos y
dándoles una ligera caída hacia el lado del avance izquierdo.
Segundo
arresto: hacia la derecha, salen con el pie derecho llevando el pañuelo hacia
el mismo lado.
Tercer
arresto: contrario 2
Salida:
hacia la derecha, salen con el pie derecho llevando el pañuelo con la mano
derecha y agitándolo en señal de despedida. En el primer tiempo el caballero
puede elevar el pañuelo sobre la cabeza de la dama. En el cuarto tiempo quedan
al los lugares opuestos. Media Vuelta: (8 pasos) con pañuelo, yendo al centro.
Arrestos:
ocho pasos con pañuelo, como en el segundo tramo.
Media
vuelta final: (7 pasos) con pañuelo cambiando lugares y yendo al centro.
Segunda:
igual a la primera, se inicia de los lugares opuestos. El asedio del galán se
identifica en esta parte y la dama lo acepta al final, bailando ambos más
apasionadamente. En el final el caballero corona a la dama colocando
delicadamente su pañuelo extendido tomado con ambas manos, por detrás de la
cabeza de la dama.
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